MATÍAS UNDURRAGA ABBOTT, Cónsul General de Chile en Barcelona

Cuando Pablo Neruda es designado al Consulado General de Chile en Barcelona, la sede consular se encontraba en el número 19 de la calle Roger de Llúria. Al poco tiempo de llegar a la capital catalana, recibe la noticia de la muerte de su amigo Alberto Rojas Giménez, ocurrida en mayo de 1934, quien fue autor de “Chilenos en París”. El poeta, cubierto de tristeza, entró a la catedral de los marineros, la basílica de Santa María del Mar. Como no era creyente ignoraba los rezos, pero se arrodilló y colocó cirios en su memoria. Ahí sintió la inspiración que se convertiría luego en el famoso poema “Alberto Rojas viene volando”. En las vigas de la casa de Neruda en Isla Negra se aprecia inscrito su nombre, y en la taberna que bautizó como él, con sus amigos y grandes copas de vino en 1964.1

Sobre su experiencia española, Neruda señala que: “esa época es fundamental en mi vida. Por lo tanto, casi todo lo que he hecho después en mi poesía y en mi vida, tiene la gravitación de mi tiempo en España”.

Si nos atenemos a las palabras de Neruda, después de Chile, el país que ocupa en la poesía de Pablo Neruda el sitio más vasto y entrañable es España.

Preguntaréis ¿por qué su poesía / no nos habla del sueño, de las hojas, / de los grandes volcanes de su país natal? /¡Venid a ver la sangre por las calles, /venid a ver / la sangre por las calles, / venid a ver la sangre / por las calles!

La gestación del primer poema de los que después formarían el libro España en el corazón, tuvo lugar en los primeros días de septiembre de 1936, a sólo unas semanas de la muerte de Federico García Lorca. En su libro Sobre todo Madrid, cuenta Luis Enrique Délano, quien era su más cercano colaborador en el Consulado General de Chile en Madrid, donde Neruda fue destinado luego de servir en Barcelona:
“Un día de septiembre, cuando llegué a la oficina, Pablo me pasó una hoja de papel escrita a máquina, con algunas correcciones a tinta, y empecé a leer, con una mezcla de asombro y emoción:
‘¡No han muerto! Están en medio de la pólvora, / de pie, como mechas ardiendo. / Sus sombras se han unido / en la pradera de color de cobre / como una cortina de viento blindado, / como una barrera de color de furia, / como el mismo invisible pecho del cielo…’.
Era el primer fruto de una transformación que venía produciéndo- se, que no llegó de golpe ni fue producto exclusivo de la guerra, sino de todo un proceso al que yo venía asistiendo como testigo. ‘Es mi primera poesía proletaria’, me dijo Pablo”.
El mismo Délano llevó el poema a la revista El Mono Azul, de la que era director el poeta Rafael Alberti, quién fue el elemento aglutinador para la mayoría de los escritores jóvenes de la España de 1930. También lo fue para los escritores latinoamericanos que residían en España.
La publicación de España en el corazón adquiere un carácter de leyenda. En los años de la Guerra Civil, la Generalitat de Cataluña encargó la administración del Monasterio de Montserrat al dipu- tado republicano Carles Gerhard. En este viejo monasterio funcio- naba, y aún funciona, un taller tipográfico que data del año 1499 y que, durante el conflicto bélico, pasó a denominarse “Imprenta Soldados de la República”, del Ejército del Este, de la que era editor el poeta Manuel Altolaguirre.2

2. Gálvez Barraza, Julio; “La Edición de España en el corazón en el Monasterio de Montserrat” http://www. neruda.uchile.cl/trenpoesia/textos/index.html.

Manuel Altoaguirre está en pleno fragor de la batalla, lee los versos de España en el corazón y, entusiasmado, con apoyo de los soldados se imprime el libro. La primera edición de España en el corazón, de noviembre de 1938 y corta tirada, se repartió entre las autoridades políticas y militares de la República y la segunda edición, en enero de 1939, no alcanzó a encuadernarse.
“Creo -dice Neruda- que pocos libros, en la historia extraña de tantos libros, hayan tenido tan curiosa gestación y destino”.3
De los pocos ejemplares del libro España en el corazón, editado por Altolaguirre en el Monasterio de Montserrat, uno de ellos lo podemos admirar en la Biblioteca Central de la Universidad de Chile, en Santiago, el otro, en la Biblioteca de la Universidad de Barcelona y, según las memorias de Neruda, existe un ejemplar en Washington, en la Biblioteca del Congreso, “colocado en una vitrina como uno de los libros más raros de nuestro tiempo”.
La admiración por la obra de Neruda se mantiene viva. Al cumplirse el centenario de su nacimiento, el 5 de abril de 2004, se presentó un gran concierto en el Palau de San Jordi, al que asis- tieron más de 13.000 espectadores, y que a su vez fue televisado en directo para toda España y Latinoamérica. En éste participa- ron connotados artistas como, Ana Belén, Antonio Vega, Carmen París, Estrella Morente, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Jorge Drexler, Julieta Venegas, Miguel Bosé, Miguel Poveda, Miguel Ríos, Pedro Guerra, Sole Giménez y Víctor Manuel, mientras que el actor Julio Jung4 interpretó a Neruda en el escenario. Todo ello quedó plasmado en el disco y DVD Neruda en el corazón.5

3. idem.
4. Julio Jung (Santiago de Chile, 1942), actor y comediante, fue Agregado Cultural al Consulado General de
Chile en Barcelona. Jung interpretó a Neruda en el escenario, con una notable caracterización del poeta.
5. Proyecto discográfico editado por BMG-Ariola, en colaboración con Factoría Autor. Tuve el privilegio de participar en la coordinación de este proyecto con Víctor Manuel y Ana Belén, acompañándolos además en algunas de las grabaciones en su estudio de Madrid, y con Joan Manuel Serrat en Barcelona. Colaboraré asimis- mo en la presentación de esta iniciativa en el «Fórum de las Culturas» con los artistas aludidos y Joaquín Sabina, en un sencillo y emotivo acto presidido por el presidente Ricardo Lagos y el alcalde de Barcelona, Joan Clos.

El entusiasmo de los seguidores de Neruda continúa floreciendo en Barcelona. En abril de 2012, nos encontramos con la acucio- sa investigación del profesor José Daniel Barquero, condensada en su ensayo Pablo Neruda, ensayo biográfico inédito de la infan- cia, adolescencia y juventud, en el que profundiza sobre aspectos poco conocidos de la infancia de Neruda, que a juicio del autor tendrían incidencia en su obra y en sus aficiones de mayor. Como gran coleccionista de objetos antiguos -entre los que destaca su impresionante colección de relojes de bolsillo, a los que ha dedi- cado una no menos impresionante enciclopedia-, Barquero rastrea con ese mismo afán en las Casas de Isla Negra, de Valparaíso, y “La Chascona”, en Santiago, indagando entre las colecciones de Neruda: antiguas joyas bibliográficas, mascarones de proa, barcos en botella, máquinas de vapor, campanas y caracolas marinas. El profesor Barquero toma notas, comparte con personas del entorno nerudiano y hasta se adentra por las calles de Temuco siguiendo la huella de la infancia y primera juventud del poeta.
Sirva pues el ensayo del profesor Barquero Cabrero para renovar entre sus alumnos y amigos el interés por Chile -la “tierra de poetas”-, coincidiendo su publicación con la fecha de entrega del Premio Cervantes al gran Nicanor Parra, a su “antipoesía” y a sus “artefactos”, que sintonizan admirablemente con nuestra época.
Nada mejor que un artefacto famoso para demostrarlo:“La izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas”. Parra recoge un sentimiento mayoritario de la comunidad: no a la guerra, sí al entendimiento. Sintonía admirable con la conciencia colecti- va: inventar un espacio antipoético en el que la reconciliación es posible.6

Sobre Matías Undurraga Abbott:

Matías Undurraga Abbott (Santiago de Chile, 1 de octubre 1955). Cónsul General de Chile en Barcelona, diplomático de carrera,
licenciado en Estudios Internacionales con mención en Análisis
de Políticas y Asuntos Internacionales, Universidad de Santiago, graduado de la Academia Diplomática “Andrés Bello”.

En el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, ha desempeña- do diversos cargos y jefaturas en las áreas de política multilateral, política bilateral, seguridad internacional, defensa y relaciones económicas internacionales. Oficial de Enlace entre los Ministe- rios de Defensa y Relaciones Exteriores; Coordinador itinerante del Foro de Cooperación Económica del Asía Pacífico APEC y Jefe de la Oficina Económica y Comercial en Australia (Sydney); Secretario Ejecutivo de la Comisión “Vº Centenario” y Comisario adjunto en “Expo Sevilla’92”.

Entre sus destinos diplomáticos, ha desempeñado en las Embaja- das de Chile en Australia, España y Perú. Como Cónsul de Chile, ha representado a su país en Singapur, Indonesia y Sydney*.

*Pablo Neruda ejerció los mismos cargos en Singapur -bajo dominio británico- y en la antigua Batavia, la “capital colonial holandesa en Java”.